Si tienes una web WordPress que recibe tráfico y genera ingresos, puede llegar un momento en el que prefieras venderla en lugar de seguir gestionándola.
Quizá ya no te interesa la temática, necesitas liquidez, tienes demasiados proyectos o simplemente consideras que puedes obtener más valor vendiendo ahora que manteniéndola durante varios años.
La dificultad suele aparecer en dos puntos: dónde encontrar compradores y cómo decidir cuánto vale realmente la web.
Pedir demasiado puede hacer que el proyecto permanezca meses sin venderse. Pedir demasiado poco puede significar regalar años de trabajo.
Qué hace que una web WordPress tenga valor
El comprador no está pagando por WordPress.
Instalar WordPress cuesta prácticamente nada y puede hacerse en pocos minutos.
Lo que realmente tiene valor es todo lo que existe alrededor del CMS:
- Tráfico orgánico.
- Ingresos demostrables.
- Contenido publicado.
- Posicionamiento.
- Antigüedad.
- Enlaces.
- Marca.
- Lista de correo.
- Clientes.
- Productos.
- Procesos que ya funcionan.
Una web que genera 300 euros mensuales de forma estable tiene una valoración completamente diferente de otra que tiene el mismo diseño y los mismos plugins pero no recibe visitas.
Por eso debes pensar en tu página como un pequeño activo digital, no como una instalación de WordPress.
Dónde vender una web WordPress
Puedes utilizar marketplaces especializados en compraventa de webs o comunidades donde participan webmasters interesados en comprar proyectos.
Una opción es ForoBeta, donde se realizan operaciones relacionadas con páginas web, dominios, servicios y otros activos digitales.
Una ventaja de este tipo de comunidades es que los posibles compradores suelen entender conceptos como SEO, AdSense, afiliación, tráfico orgánico o monetización.
No necesitas explicar desde cero por qué una web posicionada puede tener valor.
Además, alguien que ya administra varios proyectos puede estar buscando precisamente una web que pueda incorporar a su cartera.
No pongas precio basándote en lo que te ha costado crearla
Este es uno de los errores más frecuentes.
Quizá has dedicado 500 horas a escribir contenido y has pagado miles de euros entre hosting, diseño y herramientas.
Eso no significa que el comprador vaya a devolverte todo ese dinero.
El mercado suele valorar principalmente lo que la web produce actualmente y lo probable que sea mantener esos resultados en el futuro.
Una página en la que invertiste 5.000 euros pero solo genera 20 euros al mes puede resultar difícil de vender por 5.000.
En cambio, una web sencilla que costó 500 euros pero genera 400 euros mensuales puede tener bastante más valor.
Utiliza el beneficio mensual como punto de partida
Una forma sencilla de empezar a calcular una valoración consiste en observar el beneficio mensual promedio.
No utilices únicamente el último mes.
Es mejor calcular una media de varios meses para evitar que un pico excepcional distorsione el resultado.
Por ejemplo:
Si una web genera de media 450 euros mensuales y tiene 100 euros de gastos, el beneficio sería aproximadamente:
350 euros mensuales.
A partir de ahí puedes aplicar un múltiplo.
No existe un múltiplo universal.
Dependerá de la estabilidad del proyecto, el riesgo, la temática, el tráfico, el crecimiento y otros factores.
Dos webs con el mismo beneficio pueden venderse a precios muy distintos.
Qué puede aumentar el precio de venta
Un comprador puede estar dispuesto a pagar más cuando encuentra un proyecto fácil de verificar y mantener.
Algunos factores positivos son:
- Ingresos estables durante muchos meses.
- Tráfico diversificado.
- Varias páginas posicionadas.
- Gastos bajos.
- Contenido de calidad.
- Crecimiento reciente.
- Marca reconocible.
- Diversas fuentes de ingresos.
- Procesos documentados.
- Poco tiempo necesario para mantener la web.
Cuanto más predecible sea el negocio, menor será la sensación de riesgo.
También ayuda poder demostrar todos los datos.
Decir que ganas 800 euros al mes es mucho menos convincente que mostrar un historial consistente de ingresos.
Qué puede reducir la valoración
Hay señales que harán que un comprador sea mucho más prudente.
Por ejemplo:
- Caída reciente del tráfico.
- Dependencia de una sola keyword.
- Una única página genera casi todas las visitas.
- Ingresos muy variables.
- Una sola fuente de monetización.
- Enlaces de dudosa calidad.
- Contenido con problemas.
- Plugins abandonados.
- Costes elevados.
- Muchas horas de trabajo necesarias cada semana.
También puede reducir el precio una dependencia excesiva de ti.
Si todos los ingresos existen porque tú personalmente atiendes clientes diez horas al día, no estás vendiendo únicamente una web: estás intentando transferir también un trabajo.
Eso suele ser más complicado.
Prepara pruebas antes de publicar la venta
Antes de buscar comprador, reúne toda la información importante.
Por ejemplo:
Tráfico
Prepara datos de varios meses de Google Analytics o Search Console.
Ingresos
Organiza pruebas de AdSense, afiliación, venta de productos o cualquier otra fuente.
Gastos
Hosting, redactores, plugins, herramientas y otros costes.
Tiempo necesario
Explica aproximadamente cuánto trabajo requiere cada mes.
Activos incluidos
Dominio, contenidos, redes sociales, listas de correo, imágenes y cualquier elemento transferible.
Cuanto mejor preparada esté la información, menos preguntas tendrás que responder repetidamente.
No publiques datos sensibles abiertamente
Eso no significa que debas mostrar absolutamente todo en público.
Puedes indicar cifras generales en el anuncio y proporcionar información más detallada a compradores realmente interesados.
Evita publicar:
- contraseñas,
- datos personales de clientes,
- claves de API,
- información privada,
- accesos administrativos.
También puedes ocultar ciertos datos de capturas cuando no sean necesarios para demostrar ingresos o tráfico.
Cómo redactar un anuncio para vender la web
Un buen anuncio debería permitir entender rápidamente qué estás ofreciendo.
Puedes incluir:
- Temática.
- Antigüedad.
- Tecnología utilizada.
- Tráfico aproximado.
- Fuentes de tráfico.
- Ingresos promedio.
- Forma de monetización.
- Gastos.
- Tiempo de mantenimiento.
- Motivo de venta.
- Qué incluye la operación.
- Precio solicitado.
No intentes presentar todo como perfecto.
Si la web necesita actualizar contenido o lleva varios meses sin publicar, decirlo puede generar más confianza que intentar ocultarlo.
Además, ese problema puede ser precisamente la oportunidad que busca el comprador.
Deja algo de margen para negociar
Si vendes directamente a otros webmasters en sitios como ForoBeta, es bastante probable que recibas ofertas inferiores a tu precio inicial.
Esto no significa que tengas que aceptar cualquier cantidad.
Pero sí conviene decidir antes:
Precio ideal: lo que te gustaría recibir.
Precio razonable: cantidad por la que estarías satisfecho vendiendo.
Precio mínimo: cantidad por debajo de la cual prefieres mantener la web.
Tener estas cifras claras evita tomar decisiones impulsivas durante una negociación.
¿Conviene utilizar subasta o precio fijo?
Depende del tipo de proyecto.
Un precio fijo funciona bien cuando tienes bastante clara la valoración que quieres obtener.
Una subasta puede tener sentido cuando existe bastante interés y varios compradores podrían competir.
También puedes aceptar ofertas.
Lo importante es dejar claras las condiciones desde el principio y no cambiar continuamente las reglas de la venta.
Qué debe ocurrir después del pago
Una vez acordada la venta, hay que transferir los activos.
Normalmente pueden incluir:
- Dominio.
- Archivos.
- Base de datos.
- Acceso a WordPress.
- Analytics.
- Search Console.
- Redes sociales.
- Documentación.
- Cuentas transferibles.
No todas las cuentas pueden o deben transferirse de la misma forma, así que conviene revisar previamente cada servicio.
También puedes acordar un pequeño periodo de soporte para ayudar al comprador a completar la transición.
Si compras y vendes webs con frecuencia
Si esto deja de ser una operación puntual y empiezas a vender varios proyectos, resulta útil permanecer cerca de comunidades donde ya existen compradores potenciales.
En ese caso puede compensarte tener una cuenta activa en ForoBeta y revisar su membresía si quieres utilizar regularmente las áreas relacionadas con negocios y compraventa.
No porque una membresía haga que una web valga más, sino porque tener acceso habitual a un mercado de webmasters puede facilitar encontrar compradores, observar qué proyectos se venden y entender mejor qué características valora la gente.
Conclusión
Para vender una web WordPress que genera ingresos necesitas demostrar dos cosas: que los resultados son reales y que existe una posibilidad razonable de que continúen después de la venta.
No calcules el precio únicamente según las horas que has trabajado o el dinero que has invertido.
Analiza beneficio, estabilidad, tráfico, riesgo, gastos y facilidad de mantenimiento.
Después prepara bien los datos y publica la web donde existan compradores que entiendan este tipo de activos.
Una valoración razonable y una operación transparente suelen ser mucho más efectivas que intentar conseguir el precio más alto posible ocultando los puntos débiles del proyecto.
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